Se acabó el luto. Tómate una aspirina que te haga crecer o algo; ahora no vale quedarse atrás. Relajación, abandonemos este lugar ¡Ven conmigo!.... dejémonos llevar, ¿Bailamos? ¡Cierra los ojos!... Hoy no, no, no... NO NO NO fumamos... ¡Queda prohibido! No tengo nada, no tenemos nada, pero... nos tenemos, nos tenemos, o al menos... Mente sostienes a mi corazón por ahora... o eso creo.

Si alguna diva (en mayúsculas) que yo me sé, levantara la cabeza y me viera como ayer y otros días atrás, me daría una tremenda bofetada con su canción en plena cara. Sería de agradecer que lo hiciera ella, pero cómo todo en esta vida no puede ser, pues he tenido que poner un poquito de mi parte y darle al play.

Eunice Kathleen Waymon, ese nombre así, a simple vista pues como que no suena, pero y si... Y si yo te digo como cantaba Lauren Hill con los Fugees: "Si yo fuera Nina Simone, defecaría en tu micrófono" ¿A qué ya te va sonando más? Pues sí, trataré de escribir esta noche algo sobre Nina Simone, una de las grandes voces del siglo XX. Ha vuelto a mi memoria ausente los tres últimos días para rememorar ciertos aspectos que tenía olvidados y creía aprendidos.

Esta mujer ya se perfilaba como una grande desde muy pequeña. Proveniente de una familia numerosa musicalmente armónica, se forjó un gran futuro. La Suma Sacerdotisa del Soul, la llamaban en sus días, aunque acompañada de su piano fiel tocaba también los trasfondos del rhythm and blues, jazz y el blues. Una gran ecléctica ¡Sí señor! En el momento en el que se pone en marcha alguna de sus canciones, desvela a través de su voz trémula y sin aliento esa incansable pasión por la música.

Una gran luchadora de los derechos civiles he leído, pero el talento emana o proviene de una abundante fuente de carácter, y así lo dejan claro muchos de los que trabajaron en su día con ella y la misma Simone en su autobiografía, "I put a spell on you", la cual recomiendo que le echéis un vistazo cuando tengáis tiempo. Era una rebelde indomable, lo que provocaba que sus reacciones en las actuaciones fueran imprevisibles. Si estaba de buenas y conectaba con el público, el espectáculo era una delicia, pero podía negarse a actuar o que la noche transcurriera "de mal rollo". Así era Nina, una gran diva, en definitiva. Va  directa a la banda sonora con esta canción.

Canción: Ain't got no/I got life
Artista: Nina Simone
Álbum: Banda Sonora del musical "Hair" 1968